¡Devolvednos las palabras!

El poder es la capacidad de un determinado grupo para imponer su verdad.

El poder es la capacidad de un determinado grupo para imponer.

El poder es la capacidad de un determinado grupo.

El poder es la capacidad.

El poder es.

El poder.

Él.

Pero ha madurado la mentira,

tanto,

que se pudrió.

Reconozcámonos, pues, gusanos

descomponiendo

la implacable narrativa que nos cuenta nuestras vidas

dibujadas desde arriba.

Romperemos cada palabra que nos cuent-en

para mirar detrás,

porque leer la vida como la cuent-an,

confiando

en la narración omnisciente del sistema,

era más fácil, sí,

era más cómodo,

era muchísimo menos engorroso;

pero ha madurado la mentira,

ahora sabemos que es podredumbre,

que apesta a incierto el alcance

de este poder vuestro,

que el olor a muerto penetra

cada fibra, cada almohada,

los poros de cualquier periódico.

No es post-verdad, es mentira,

es mentira,

es mentira,

es mentira:

es violación, no abuso;

es violencia, no proporcionalidad;

es democracia, no sedición;

es idealismo, no terrorismo;

es debate, no incitación al odio;

es expresión, no crimen;

no es crisis, es estafa.

¡Devolvednos las palabras!

Es que el Estado en vuestras manos haya dejado de cuidarnos,

para dejarnos

de lado, alimentando en lugar de vigilar

al kamikaze imparable del mercado.

La soberanía era nuestra;

sois nuestros mandados

por qué

cómo

quién

cuándo

dejamos que que nos adormecierais

de puro cansancio

con cuentos de más:

más productivo, más formado, más guapísima, más bronceado, más gimnasio, más terapia, más flexibles, más móviles, +1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1…

¡Ah! Y no olvidemos los 0.

Es un sistema

binario:

hay quienes sí pueden ser uno;

hay quienes no pueden ser nada.

Y así nos separan:

+1+1+0+1+0+0+1+1+0+1+0…

Ese

es el truco:

¡se tarda tanto en sumar ceros y unos!

Y así dejamos

de ser pueblo.

Si es que alguna vez fuimos pueblo.

(Confundo recuerdo con sueño.)

Pero aunque nuestro cerebro

proteste ante la incerteza

y aunque nuestra empatía

siga así de pequeñita

y aunque nuestra atención

no sea Sol, sino estrellas…

sí huele a vida el encuentro.

Maduró la mentira podrida.

Se quedan pequeños los unos,

se quedan pequeños los ceros,

y sumaremos hasta que no puedan contarnos

cuentos,

porque las palabras eran como el Estado,

porque las palabras eran como la vida:

nuestra,

com-partida.

2 comentarios en “¡Devolvednos las palabras!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s